¿La llegada de tu bebé se está haciendo esperar? Entonces es muy posible que ya hayas oído hablar de la maniobra de Hamilton, un método de inducción mecánica del parto, que si bien permite un parto natural, no está exento de controversia.

Despeja todas tus dudas con ese artículo.

Rápidamente… ¿Qué es la maniobra de Hamilton?

La maniobra de Hamilton es un método mecánico de inducción al parto, se realiza introduciendo uno o dos dedos cuando el cuello uterino ya está ligeramente dilatado. Su finalidad es llegar a las membranas amnióticas del bebé.

Tal y como indica la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, su objetivo es el de desencadenar las contracciones uterinas para que se produzca el parto natural y esto es posible ya que la maniobra de Hamilton desencadena la liberación de prostaglandinas naturales, sustancias inflamatorias que provocan las contracciones del útero.

Si bien siempre es preferible que el parto no sea intervenido, esta maniobra se realiza cuando por motivos médicos resulta necesaria, y si bien debería ser una experiencia grata para la madre lo cierto es que puede ser dolorosa.

¿Quieres vivir la maternidad de forma natural, entendiendo y disfrutando de cada momento? 

*Respeto a la madre, cuidado al bebé.

Otro dato que debes conocer desde ya es que la maniobra de Hamilton conlleva riesgos, por ello, siempre es necesario que la madre dé su consentimiento. Lamentablemente, muchas veces esto no es así porque se realiza la maniobra sin darle a la mujer toda la información necesaria sobre esta actuación.

Diferencia entre tacto y la maniobra de Hamilton

No debemos confundir el tacto vaginal con la maniobra de Hamilton. El tacto vaginal es un procedimiento sencillo, que si bien no resulta agradable tampoco es molesto ni doloroso.

El tacto vaginal permite conocer los centímetros de dilatación del cuello uterino así como el encaje de la cabeza del bebé en la pelvis, aportando una valiosa información al equipo que está asistiendo el parto.

En cambio, la maniobra de Hamilton es un método de inducción mecánica del parto.

¿Cuándo no hacer la maniobra de Hamilton? Contraindicaciones

No siempre se puede realizar la maniobra de Hamilton, de hecho, estas son sus principales contraindicaciones:

  • Situación anómala de la placenta, como placenta previa.
  • Cualquier situación en la que el riesgo de un parto vaginal sea mayor al de un parto por cesárea.
  • Antecedentes de rotura uterina.
  • Cirugías previas en el útero.
  • Cualquier situación en la que sea posible el parto vaginal sin ninguna intervención para su inducción.

¿La maniobra de Hamilton duele?

Esta maniobra, a no ser que se realice con una gran delicadeza, resulta molesta y desagradable, pudiendo generalmente llegar también a ser dolorosa.

¿La maniobra de Hamilton provoca dolor en la regla?

No existen evidencias que indiquen que la maniobra de Hamilton va a provocar posteriormente menstruaciones más dolorosas en la mujer una vez se retome la etapa fértil y los ciclos menstruales. 

¿Cuánto tiempo tarda en hacer efecto la maniobra de Hamilton?

Cada parto es único, no obstante, podemos establecer una media de tiempo en el que la maniobra de Hamilton hace efecto, generalmente entre las 24 y 48 horas posteriores a su realización.

¿Cuál es el porcentaje de éxito al hacer una maniobra de Hamilton?

La eficacia de la maniobra de Hamilton para iniciar el parto no está adecuadamente definida. Podemos ver por ejemplo, que en algunas ocasiones ayuda con la expulsión del tapón mucoso pero no inicia el parto.

Se trata de una buena opción para parir de la forma más natural posible cuando ya estamos fuera del término previsto. Si se realiza adecuadamente, el porcentaje de efectividad de la maniobra de Hamilton es alto.

La maniobra de Hamilton explicada paso a paso

Si tu ginecólogo te ha propuesto la realización de la maniobra de Hamilton, debes conocer con exactitud en qué consiste este procedimiento, veámoslo a continuación:

  • Se introducen uno o dos dedos cuando la dilatación del cuello uterino lo permita y además el tejido esté blando. Generalmente se espera a que la dilatación sea de al menos 1 centímetro.
  • Con los dedos se llega a palpar la membrana amniótica, entonces, los dedos deben ir girando alrededor de la bolsa amniótica con la finalidad de separarla de la pared del útero.
  • Este movimiento segrega prostaglandinas, sustancias inflamatorias que no sólo van a ser las responsables de favorecer las contracciones del útero sino que también van a ayudar con la maduración del cuello uterino.

Una vez más me gustaría recalcar que es importante que te informen debidamente, ya que tras realizar la maniobra de Hamilton se suele producir un ligero sangrado durante las 24 horas posteriores.

Además, existen determinados riesgos, como la rotura prematura de las membranas, que conllevaría la necesidad de seguir induciendo el parto si en unas horas éste no se inicia de forma espontánea.

Como siempre, la información es clave para poder tomar una buena decisión y tener las riendas del parto.

¿Tienes dudas que nadie te está respondiendo? ¿Buscas una segunda opinión?

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