Atrás han quedado, o deben quedar, los tiempos en los que sólo los protocolos definidos por la obstetricia y ginecología tomaban voz y voto en un momento tan crucial como el parto. El parto es nuestro, el parto es tuyo, con evidencia científica y conocimiento, toma las riendas de uno de los momentos más importantes de tu vida.

¿Qué es el parto respetado?

Respetar el parto de una mujer no es nada novedoso, aunque sí totalmente necesario, de hecho, esto que a todas nos parece de sentido común se recoge también en la legalidad a través de ley de parto, la ley número 156 del año 2006.

La ley de parto tiene como objetivo proteger la dignidad y la autonomía de la madre en los procesos de parto, nacimiento y post parto.

Teniendo en cuenta esto, vamos a ver qué significa eso de parto respetado. El parto respetado puede definirse como aquel parto donde los profesionales que lo atienden tienen en cuenta las decisiones y preferencias de la mujer, adaptando los propios protocolos hospitalarios a los actores principales del parto: la madre y el bebé.

Esta es una idea amplia de parto respetado o humanizado, pero vamos a tratar de hablar de aquellas decisiones específicas que impactan directamente en los beneficios para la madre y el recién nacido que ofrece un parto respetado:

¿Quieres vivir la maternidad de forma natural, entendiendo y disfrutando de cada momento? 

*Respeto a la madre, cuidado al bebé.

  • La mujer puede utilizar la ropa que le sea más cómoda, moverse libremente por la habitación y adoptar la postura con la que se sienta mejor durante la fase de dilatación.
  • Durante el parto estará acompañada por la persona que ella haya decidido.
  • No se rasurará  el periné, se aplicarán  enemas o se romperá la bolsa de aguas a no ser que sea absolutamente necesario.
  • Se evitará en la medida de lo posible el sondaje vesical, favoreciendo la micción espontánea.
  • Únicamente se administrará oxitocina informando previamente a la mujer de su necesidad y cuando las contracciones no  se den de forma adecuada.
  • No se deberá realizar ninguna episotomía de forma rutinaria para ampliar el canal del parto.
  • Se apostará por el pinzamiento óptimo del cordón umbilical.
  • Se deberá mantener el contacto piel con piel entre el bebé y la madre, pudiendo iniciar lo antes posible la lactancia materna.

Cada vez con mayor frecuencia el plan de parto respetado en los hospitales pasa de ser un deseo de la madre a una práctica habitual, donde el bebé sano permanece en todo momento con la madre y todo el personal que atiende el parto está volcado en ayudar a la mujer a iniciar la lactancia materna.

Recuerda que tu matrona te ayudará a realizar tu programa de parto respetado para que puedas dar a luz teniendo la tranquilidad de que tus preferencias serán tenidas en cuenta y cualquier intervención será consultada contigo en todo momento.

Qué podemos hacer para que el bebé deje de estar sentado

Cuando el bebé está sentado de nalgas pueden llevarse a cabo algunos procedimientos médicos con la finalidad de conseguir la mejor postura del bebé para así lograr un parto natural y respetado.

No obstante, estas maniobras médicas no se suelen llevar a cabo en el momento de dar a luz, sino a partir de la semana 36. El procedimiento médico que generalmente se sigue en este caso es el conocido como versión cefálica externa.

Algunas técnicas propuestas desde la fisioterapia ginecológica permiten corregir la postura del bebé de forma más temprana, a partir de la semana 32.

Si quieres conocer más sobre este tema, te invito a leer a mi artículo “Qué hacer si mi bebé viene de nalgas”.

¿Si el bebé no se da la vuelta me harán una cesárea?

No es posible contestar de forma rotunda a esta pregunta, ya que en algunos hospitales, y siempre dependiendo de la posición exacta del bebé, se puede proponer un parto vaginal aunque el bebé no se encuentre en la posición más óptima para un parto natural.

Pero esto no siempre es posible, y no sólo dependerá del hospital donde la mujer haya decidido parir, sino también de las posibles contraindicaciones que pudieran existir para un parto vaginal cuando el bebé no está bien encarado hacia el canal de parto.

Si el bebé no se da la vuelta y no es posible realizar un parto vaginal por motivos médicos u hospitalarios, tendrás un parto por cesárea, pero debes saber en todo momento que es posible llevar a cabo una cesárea humanizada o respetada.

¿Hay alguna diferencia entre un parto respetado y un parto humanizado?

Generalmente se utilizan estos dos términos como sinónimos, y es que humanizar un parto es algo tan sencillo y lógico como humanizar el nacimiento de un ser humano, y cuando se humaniza el nacimiento de un ser humano, es irremediable tener en cuenta la innegable dimensión humana de la mujer que va a ser madre.

Si se tiene en cuenta a la madre, deben tenerse también en cuenta sus preferencias en el parto y se la debe tratar con dignidad durante todo el proceso, permitiéndole elegir cualquier alternativa que sea posible ante los procedimientos que se le plantean.

Dicho esto,  es lógico que se utilicen de forma sinónima los términos de parto respetado y humanizado, haciendo referencia al mismo procedimiento, dotado de humanidad, respeto y empoderamiento de la mujer que va a ser madre.

¿Qué ventajas ofrece ese tipo de parto en comparación a un parto convencional?

Cuando hablamos de un parto respetado o humanizado la principal ventaja que éste ofrece respecto a un parto convencional es la experiencia de parto en sí.

En el momento de dar a luz, un programa de parto respetado garantiza que  la mujer puede ser acompañada de la persona que ha elegido y tener en todo momento apoyo emocional, viendo respetado su derecho a la intimidad y su derecho a elegir cómo quiere que sea su parto, siendo informada en todo momento de los procedimientos que se van a llevar a cabo y pudiendo dar su consentimiento o no respecto a los mismos.

Para el bebé, la principal ventaja es mantener en todo momento el contacto con su madre, algo esencial para el vínculo materno filial, y a su vez, este temprano contacto piel con piel garantizará un buen inicio de la lactancia materna así como una colonización de la flora bacteriana materna, que empezará a formar parte del bebé, iniciando una de las estructuras más importantes del sistema inmunitario.

Tanto la madre como el bebé se verán beneficiados de un parto natural respetado, que es dar a luz teniendo en cuenta la humanidad y  las necesidades físicas y emocionales de la mujer y su hijo.

¿Qué ocurre después de dar a luz? Una guía para aprender cómo bañar, limpiar restos del cordón umbilical, cuándo cortar el pelo… y mucho más.

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