Muchas de vosotras me habéis hecho consultas relacionadas con la amenaza de aborto en la primera etapa de embarazo, lo que médicamente se define como un conjunto de síntomas que suponen un factor de riesgo para sufrir un aborto espontáneo.

Como es natural, este es un tema que preocupa a muchas futuras mamás y necesitáis saber hasta qué semana hay amenaza de aborto y cómo se puede desarrollar esta situación de sangrado vaginal que se da antes de las 20 semanas de gestación.

En el siguiente artículo respondo a vuestras dudas más frecuentes para que podáis vivir esta etapa con  mayor tranquilidad y la mejor información.

¿Cuándo termina la amenaza de aborto?

La amenaza de aborto espontáneo termina al finalizar las primeras 20 semanas de embarazo.

Las estadísticas con las que contamos nos dicen que el 30% de las mujeres embarazadas presentan sangrado vaginal en esta primera etapa de la gestación y entre estas mujeres, el 50% llega a sufrir un aborto espontáneo.

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Más allá de seguir con las recomendaciones para el primer trimestre del embarazo debes saber que no hay forma de prevenir la amenaza de aborto espontáneo, ya que como más adelante te voy a explicar, en muchas ocasiones no se puede actuar sobre las causas y además las mismas no siempre se pueden establecer, hablando más bien de factores de riesgo que de causas concretas.

No obstante, una vez diagnosticada la amenaza de aborto, sí se deben llevar a cabo ciertas pautas que permitirán aumentar las posibilidades de que el embarazo sea viable hasta el nacimiento del bebé.

Qué factores de riesgo aumentan la amenaza de aborto

  • Problemas cromosómicos en el feto.
  • Enfermedades maternas como problemas en glándula tiroides, diabetes, sobrepeso u obesidad.
  • Edad de la madre superior a 35 años y/o edad del padre superior a 40 años.
  • Caídas o accidentes.
  • Exposición a tóxicos ambientales.
  • Consumo de drogas.
  • Enfermedades infecciosas.
  • Enfermedad autoinmunitaria en la mujer como el síndrome de anticuerpos antifosfolipídicos.
  • Estudios invasivos en el feto.
  • Problemas hormonales en la madre.
  • Problemas en la compatibilidad de tejidos materno-filiales.
  • Anomalía uterina.
  • Embarazo ectópico.
  • Estrés.

Una de las enfermedades infecciosas que puede padecer la mujer embarazada y que puede poner en riesgo al feto es la infección urinaria. Quédate tranquila, inicialmente esta patología puede ser tratada fácilmente con antibióticos y la infección urinaria solo puede desencadenar en una amenaza de aborto si no se inicia el tratamiento a tiempo, lo que causaría que la cistitis infecciosa continuara agravándose.

¿Cuáles son los síntomas de una amenaza de aborto?

Es muy importante que si presentas alguno de estos síntomas acudas inmediatamente al médico, ya que existe riesgo para la vida del bebé y también un posible riesgo para tu salud.

Los principales síntomas de una amenaza de aborto son los siguientes:

  • Sangrado vaginal.
  • Calambres abdominales.
  • Dolor en pubis, vientre, espalda o abdomen.
  • Expulsión de coágulos.

Ante estos síntomas es natural que te preguntes cuándo pasa la amenaza de aborto, aunque en este momento recabar información no es la prioridad. Es imprescindible que inicies lo antes posible el seguimiento médico ya que de no tratar la amenaza de aborto espontáneo en los primeros síntomas se pueden generar complicaciones, complicaciones que afectarían tanto a la madre como al bebé.

Entre estas complicaciones, la madre puede llegar a sufrir anemia como consecuencia de los sangrados vaginales, o en el peor de los casos, enfrentarse a un aborto retenido, además, toda la unidad familiar corre el riesgo de desarrollar depresión si finalmente se llega a producir el aborto.

Otras complicaciones pueden impactar directamente sobre el embarazo como el desprendimiento de placenta, el parto prematuro y las hemorragias postparto.

Cómo es diagnosticado la amenaza de aborto: procedimiento

Para diagnosticar la amenaza de aborto se utilizarán técnicas de diagnóstico por imagen, se realizará una ecografía doppler y una ecografía abdominal o vaginal.

También se realizará una exploración física para valorar la cuantía del sangrado vaginal y el estado del cuello del útero así como un análisis de sangre.

Las ecografías permiten valorar los siguientes parámetros:

  • Latido cardíaco del feto.
  • Desarrollo fetal.
  • Viabilidad del embarazo.

En los resultados del  análisis de sangre se podrán valorar los siguientes aspectos:

  • Niveles de hormona gonadotropina coriónica humana, también conocida como hormona del embarazo o HCG.
  • Niveles de progesterona.
  • Cantidad de anticuerpos en la madre.
  • Cantidad de sangre perdida.

En base a estas pruebas y su posterior valoración médica se puede diagnosticar la amenaza de aborto y actuar en consecuencia, teniendo en cuenta los protocolos pero individualizando también a cada mujer.

¿Qué es la amenaza de aborto con latido?

Cuando hablamos de amenaza de aborto con latido nos referimos a aquella situación en la cual en la ecografía se ha podido identificar el latido cardíaco embrionario y en este caso, la probabilidad de aborto final es inferior al 5%.

¿Qué debes hacer después de ser diagnosticada con amenaza de aborto?

El tratamiento de la amenaza de aborto va a depender de la causa o factor de riesgo que se haya podido establecer, aunque en ocasiones no va a ser necesario realizar ningún tratamiento específico, sino seguir las recomendaciones higiénico-dietéticas que nos brinde el equipo médico.

Como te detallaré más adelante verás que es imprescindible hacer reposo ante la amenaza de aborto y en el caso de requerir tratamiento farmacológico, este suele ser hormonal o antibiótico, entre otros, dependiendo de la causa.

Veamos algunos ejemplos de los tratamientos farmacológicos que pueden emplearse ante una amenaza de aborto:

  • Cuando existen problemas con la proteína sanguínea Rh por incompatibilidad, siendo la madre Rh negativo y el bebé Rh positivo, se procederá a una inyección de inmunoglobulina Rh.
  • Insuficiencia luteínica: El cuerpo lúteo se encarga de producir progesterona para el mantenimiento del embarazo, si se detecta una insuficiencia se puede administrar hormona gonadotropina coriónica humana o HCG para evitar un aborto espontáneo. También puede utilizarse progesterona en dosis muy controladas pero este uso es controvertido porque no se ha comprobado totalmente su utilidad.
  • Enfermedad autoinmunitaria con presencia de anticuerpos antifosfolipídicos: En el caso de que la madre padezca esta enfermedad,  se optará por el uso de corticoesteroides para suprimir la respuesta inmune así como de ácido acetilsalicílico.

Además del tratamiento farmacológico que pudiera iniciarse, es imprescindible que tengas en cuenta estas recomendaciones, esto es lo que debes hacer tras ser diagnosticada con una amenaza de aborto:

  • Es necesario el reposo absoluto, debes estar en cama y evitar las relaciones sexuales.
  • Evita cualquier tipo de tóxicos: no fumes ni consumas ningún otro tipo de droga.
  • No debes consumir alimentos cárnicos sin procesar y evita los embutidos.
  • No consumas medicamentos sin prescripción médica e informa a tu matrona antes de tomar cualquier complemento nutricional.

Tras el diagnóstico de amenaza de aborto se realizará un seguimiento médico de forma constante donde se valorará el estado de salud de la madre así como la viabilidad del embarazo y el desarrollo fetal.

¿Cuánto tiempo dura el sangrado? ¿Es una amenaza de aborto?

El sangrado vaginal característico de una amenaza de aborto puede prolongarse en el tiempo, de hecho, es un sangrado que nos podemos encontrar hasta la semana 20 de embarazo, pero que debería menguar una vez la amenaza de aborto ha sido diagnosticada y se ha iniciado el tratamiento necesario, siendo el más básico el reposo absoluto.

No obstante, no debemos confundir el sangrado de una amenaza de aborto con el sangrado de implantación. El sangrado de implantación es una pequeña cantidad de manchado provocado por el óvulo fertilizado cuando éste se adhiere al revestimiento del útero.

El sangrado de implantación es ligero y no dura mucho, en algunas mujeres puede durar solo de 24 a 48 horas mientras que en otras este leve sangrado puede durar de 10 a 14 días. Hay signos claros en el sangrado de implantación que nos permiten diferenciarlo de un sangrado que suponga una amenaza de aborto:

  • El sangrado es escaso.
  • Su color es rosa suave o bien sangrado marrón, similar al de la final de la menstruación.
  • No se acompaña de coágulos y tampoco de dolor intenso.

Si el color del sangrado es rojo o bien hay presencia de coágulos, debes acudir inmediatamente al médico. Si tienes dudas acerca de si el sangrado que experimentas es sangrado de implantación o supone una amenaza de aborto, no dudes en consultar con tu matrona, ya que en ocasiones ambos sangrados pueden confundirse. Durante los tres primeros meses de embarazo, muchas mujeres conviven con el miedo al aborto y este hecho puede convertirse en una triste realidad, ya que durante los tres primeros meses el sangrado vaginal puede ser una señal de aborto espontáneo o embarazo ectópico. No dudes en consultar con un profesional cuando así lo necesites, estamos a tu disposición.

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